Existen gran variedad y tipos de seguro que puedes adquirir. Sin embargo, los seguros de vida entera ofrecen una estabilidad que puedes notar al conocer todas las áreas en las hace efectiva su cobertura.
El principal beneficio de este tipo de seguro es su duración, pues es vitalicio, como su nombre lo dice. Siempre se va a cobrar.
Este simple hecho hace que sea único, ya que no existe otro que otorgue al asegurado el derecho de hacer uso del capital contratado. En otras palabras, permite estar asegurado mientras lo necesites. Sin embargo, puedes cobrar parte o el total del capital asegurado dependiendo de la etapa en que se encuentre la póliza.
Cuando llegue el momento de la jubilación, con este tipo de pólizas se puede usar el capital, o parte de él.
Uno de los escenarios más comunes, es el retiro laboral. Para estos momentos, el Seguro puede ser una herramienta útil, pues hay planes que permiten el uso del capital asegurado o parte de él, cuando decidas jubilarte.
En el menor de los escenarios, podrás disponer de un ahorro que será muy útil para alcanzar la calidad de vida que solo tú sabes que necesitas.
No importa en qué etapa se encuentre la póliza que poseas, siempre podrás hacer préstamos. Además, no existe la obligatoriedad en la devolución, sino que se descuenta del capital contratado.
Para todos los planes, hay excepciones. Si en algún momento de tu vida necesitas un aporte monetario, puedes pedir un préstamo a tu propia póliza. No hay una obligación a devolver la suma, pues en este caso, la cantidad se descontará del capital contratado.
El capital contratado se reduce, manteniendo la vigencia de la póliza hasta los 100 años sin pago de prima. Es decir, siempre te ofrecerá una garantía de saldo.
Luego de cumplir una fecha, este tipo de seguro permitirá alargar su duración de manera automática sin que debas pagar cualquier prima adicional, en caso de que lo consideres. Eso quiere decir que se reduce el capital contratado manteniendo la vigencia de la póliza hasta los 100 años, sin obligarte a cumplir con cualquier comisión suplementaria.
Los seguros de vida entera combinan
la utilidad de un
“Seguro temporal en riesgo” y la rentabilidad de un
“Seguro con ahorro”.
Contratar un seguro de vida, ya sea como garantía o como producto de ahorro, es una decisión sensata que nos aporta estabilidad en el presente, pensado en el futuro.
Las principales ventajas frente a los seguros en riesgo son:
-La edad de permanencia. Los seguros temporales tienen edad de cobertura hasta los 75 o 80 años, dependiendo del plan.
– El asegurado puede hacer uso de parte o totalidad del capital contratado, dependiendo de las condiciones de la póliza.
Principales ventajas frente a los seguros con ahorro son:
– Podrás estar asegurado por un capital más alto y con prima más baja.
– El seguro de vida entera genera valores garantizados. No están expuestos a las fluctuaciones del mercado. Esto te permite saber exactamente cuánto tienes disponible en tu cuenta de seguro.
– La prima del seguro es nivelada y fija. No sube según la edad del asegurado.
Estos planes llegan a cobrar sentido solo si lo establecemos como un proyecto a largo plazo, pues es una combinación de protección y ahorro. Si tu finalidad es rentabilizar una inversión, existen otros mecanismos y podríamos ayudarte encontrar otros tipos de ahorro que se adapten a tu propia visión.
Un especialista puede asesorarte para encontrar el plan de seguro y ahorro más conveniente para ti.

